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Vida Digna.
Por la instalación de un chorro público de agua potable, una paliza y dos días en bartolina; por un tendido de alumbrado eléctrico, dos torturados y más de cinco mil colones; por emparejar una calle, un muerto; por una escuela, un maestro mutilado; por arroz y frijoles, mil balazos y cien bombas lacrimógenas; por el salario mínimo, cien obreros perseguidos, un muerto, siete torturados y una docena de desaparecidos; por presupuesto universitario, la vida de diez estudiantes, un decano, dos rectores y la militarización del Alma Mater; por una parcela de tierra, la muerte del demandante; por crédito agrícola, ocho muertos, cuarenta desaparecidos, cien torturados, la virginidad de una sacristía, un cura con todo y sacristán y un purgante de antimotines; por la reforma agraria, una masacre, estado de sitio y ley marcial; por el cambio social, la cabeza de un obispo, la vida de doce sacerdotes, docenas de torturados, cientos de desaparecidos, miles de asesinados, un millón de refugiados, una docena de pueblos borrados del mapa y una guerra nacional de doce años. Por la traición: tarjetas de créditos, vinos importados, rubias a la peróxide con cuerpo nacional, cursos de humanismo en ingles, un puesto de di-puta-do, regalías submarinas, franquicias sin limite, suculentos "shows" en la T.V., miles de colones a la garduña, dólares al vuelo, una casa con piscina en el barrio alto, vacaciones con gastos pagados en la Costa del Sol, el cual le brinda "free" un masaje de tiernas muchachas y un shampoo de amor para ambos sexos, entrevistas con reporteros extranjeros, vida social con la crema y nata de la burguesía, asesoría empresarial para nuevos capitalistas, protección personalizada para toda la familia y la promesa de llegar a ser un día presidente constitucional de la solemne república de El Salvador.
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